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ELEVAR EL NIVEL DE CONCIENCIA
01 Jun 12 - 17:39

Las siguientes son algunas sugerencias
que al ser practicadas pueden ayudar a sutilizar las energías
que conforman en la anatomía humana,
el Nivel de la Mente y el del Discernimiento Energético,
mejorando así su calidad a tal punto de refinar la facultad de experimentar
la Conciencia Universal en el diario accionar,
elevando también el grado de desarrollo de humanidad
o el nivel evolutivo alcanzado.
Es en otras palabras,
llevar el nivel energético de la mente individual
al estatus de Mente Universal.
Para ello se debe tener en cuenta que según la Anatomía Védica(1)
el ser humano para poder ser considerado un Humano,
se encuentra estructurado energéticamente en 5 niveles
que van desde lo más denso a lo más sutil…
1- Nivel del Cuerpo.
2- Nivel de los Sentidos.
3- Nivel de la Mente.
4- Nivel del Discernimiento energético.
5- Nivel de la Consciencia.
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Formas de Elevar el Nivel de Conciencia:
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- Entender y tener la firme convicción de la Unicidad en todo lo creado,
asimilando que el universo es una totalidad en la que cada una de sus partes,
se encuentran interconectadas e interrelacionadas,
lo que a la vez motiva la práctica del respeto hacia todo lo
que existe.
- Percibir sólo la esencia interna y no la forma física externa,
al hacerlo se estará entendiendo que la sustancia básica es una e indivisible.
- Practicar la Unicidad en cada una de las acciones removiendo con ello toda traza de ego,
además de todo dualismo presente en la mente.
Que hay un solo Dios,
una sola meta: la liberación,
una sola ley: la rectitud,
una sola religión: el amor y
una sola razón: ser un Ser Humano.
- Practicar la introspección o la autoindagación, mediante el esfuerzo voluntario,
para poder desarrollar y fortalecer la visión de la verdad inherente.
- Desarrollar coherencia entre el pensamiento, la palabra y la acción.
- Trabajar para desarrollar y fortalecer las energías relacionadas a la rectitud
y así comprender el “Deber Ser(2)” individual.
- Programar el tiempo, para evitar las actividades superfluas.
- Practicar frecuentemente el desapego,
además del amor al silencio mental y físico,
y a la soledad para poder activar la Voz de la Conciencia.
- “Educar” y transformar las energías de la mente,
para que las decisiones que se tomen,
estén en concordancia con las energías relacionadas
al Nivel del Discernimiento y de la Conciencia,
sutilizando así aquellas energías que con el paso de las vidas experimentadas
se fueron distorsionando, haciéndose cada vez más pesadas casi densas.
- Desarrollar el hábito de escrutar, examinar y corregir los pensamientos
a través del constante discernimiento,
convirtiéndose de esa manera en un observador,
lo que a la vez permitirá el desarrollo de las energías inherentes
relacionadas a la autocorrección y la autodisciplina,
con el fin de ir identificando y reconociendo
el nivel en el que vibran las energías individualizadas(3) i
nvolucradas en cada una de las acciones, evitando con ello la impulsividad.
- Dominar la facultad del habla en la mente,
luego la mente en el Nivel del Discernimiento y finalmente,
las energías del Discernimiento en la Conciencia.
- Corregir y controlar la forma en que se utilizan los sentidos
en cada una de las acciones para evitar el apego material y la esclavitud afectiva.
- Controlar los deseos, cultivando de esa forma las energías relacionadas a la humildad.
- Tratar de cerrar en santa paz los ciclos del pasado
que se relacionen a las energías de los apegos, traumas, miedos, rechazos,
recriminaciones, odios y venganzas,
sólo discerniendo la “lección de vida” experimentada.
- Aceptar que el cuerpo, las otras personas, el dinero y los bienes
son sólo “instrumentos perfectos” para lograr la sutilización energética.
- Entender que la muerte del cuerpo
debe ser considerada como parte integral necesaria
en la evolución(4) de las energías inherentes.
- Organizar coherentemente el nuevo ciclo de vida que se proyecta en el futuro inmediato, con la práctica de la disciplina y el
control, permitiendo con ello un mayor equilibrio para todos los involucrados.
- Practicar la tolerancia y la entereza en cada una de las ocasiones en que se presenten nuevos desafíos, y la consecuente
resistencia al cambio.
- Ejecutar las acciones dentro de los márgenes del equilibrio sin la preocupación por el resultado, abandonando la falsa creencia
de ser el “hacedor”.
- Activar y fortalecer la práctica de la servicialidad como primera fuente del fluir energético individual que conlleva a la
transformación de las energías inherentes que puedan encontrarse, de una u otra manera distorsionadas.
- Mantener una actitud reverente por el deber que se está cumpliendo.
- Trascender de lo individual al concepto de sociedad, es decir del humanismo individual al humanismo colectivo.
En otras palabras, que la práctica de la conversión individual
se traduzca en una constante reforma social.
- Entender que todos tienen el derecho a la igualdad de oportunidades para poder progresar en la “rehabilitación” de las energías.
- Entender, asimilar y visualizar la forma en que funcionan el Proceso Energético Regenerativo Inherente junto a la Responsabilidad
Energética Individual.
- Asimilar que la responsabilidad no termina con la muerte del cuerpo, y que la repercusión de las acciones es lo que está
diseñando el cuerpo y las circunstancias de vida que se han de experimentar en la próxima existencia de la misma forma, en que
las acciones en otras existencias repercutieron y diseñaron el cuerpo que hoy se ocupa y las circunstancias de vida que
experimentan en la actual existencia.
- Aceptar que la experiencia humana
es una excusa para que el alma evolucione(5) y se libere,
motivo por el cual las características físicas y las condiciones de vida que se experimentan,
no deben ser consideradas un conjunto de ventajas, y
menos de obstáculos para la exploración,
el entendimiento y el descubrimiento del alma.
- Entender que todas las esencias individuales en experiencias como seres humanos,
tienen la oportunidad de reconocerse a sí mismas como parte de una unidad,
en cualquiera de sus existencias, sin ninguna distinción de sexo, raza, color, idioma, clase
social, religión, nivel académico, ni posición política...
- Aceptar que todos los seres humanos tienen la libertad de escoger
la forma en que ha de ser el camino de su evolución y por lo tanto,
no debe existir la idea de una sola religión,
una sola actitud, una sola interpretación o una sola opinión.
- Agradecer por cada una de las experiencias de vida, pues aunque sean difíciles, las mismas son “perfectas” para el avance
evolutivo.
Con la práctica constante de estas sugerencias,
podremos hacer de este mundo,
un Mundo Mejor…
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